Siempre falla algo
Felices fiestas
Odio la navidad por muchas razones:
- Es una época cargada de hipocresía.
- Las paso saturado de trabajo.
- Odio el frío y lluvioso invierno con días muy cortos y noches enormes.
- El consumismo excesivo tampoco es de mi gusto.
- El dinero se escapa de los bolsillos sin darte ni cuenta
- Hay que soportar situaciones poco gratificantes
- Seguro que por más cosas que ahora mismo no me acuerdo.
Os deseo ¡¡Felices fiestas!! a tod@s
La suerte
Nadie se hace rico honradamente

Las dietas
Arrogantes a la mierda
Cuida el pajarito
Los golpes que ta da la vida
¡¡¡PULSA EL PLAY Y VERAS!!!
No te fies de las apariencias

Hay gente que vive detras de una gran mascara, parece una cosa pero es lo contrario. No te dejes engañar porque suelen ser individuos que llegan muy alto. Su ambición no tiene limites, sus escrupulos brillan por su ausencia. No te fies de ellos: Tu jefe, el politico de turno, a veces tu mejor amigo, etcétera. Yo confio al 100 x 100 en muy poca gente.
El orgasmo mata
Te quiero
¡Que corra el aire!
Cada día es más díficil disfrutar de un hueco para mi solo.
Carta a un maltratador

Para ti, cabrón: Porque lo eres, porque la has humillado, porque la has menospreciado, porque la has golpeado, abofeteado, escupido, insultado... porque la has maltratado. ¿Por qué la maltratas? Dices que es su culpa, ¿verdad? Que es ella la que te saca de tus casillas, siempre contradiciendo y exigiendo dinero para cosas innecesarias o que detestas: detergente, bayetas, verduras... Es entonces, en medio de una discusión cuando tú, con tu 'método de disciplina' intentas educarla, para que aprenda. Encima lloriquea, si además vive de tu sueldo y tiene tanta suerte contigo, un hombre de ideas claras, respetable. ¿De qué se queja?Te lo diré: Se queja porque no vive, porque vive, pero muerta. Haces que se sienta fea, bruta, inferior, torpe... La acobardas, la empujas, le das patadas..., patadas que yo también sufría.
Hasta aquel último día. Eran las once de la mañana y mamá estaba sentada en el sofá, la mirada dispersa, la cara pálida, con ojeras. No había dormido en toda la noche, como otras muchas, por miedo a que llegaras, por pánico a que aparecieses y te apeteciera follarla (hacer el amor dirías) o darle una paliza con la que solías esconder la impotencia de tu borrachera. Ella seguía guapa a pesar de todo y yo me había quedado tranquilo y confortable con mis piernecitas dobladas. Ya había hecho la casa, fregado el suelo y planchado tu ropa. De repente, suena la cerradura, su mirada se dirige hacia la puerta y apareces tú: la camisa por fuera, sin corbata y ebrio. Como tantas veces. Mamá temblaba. Yo también. Ocurría casi cada día, pero no nos acostumbrábamos. En ocasiones ella se había preguntado: ¿y si hoy se le va la mano y me mata? La pobre creía que tenía que aguantar, en el fondo pensaba en parte era culpa suya, que tú eras bueno, le dabas un hogar y una vida y en cambio ella no conseguía hacer siempre bien lo que tú querías. Yo intentaba que ella viera cómo eres en realidad. Se lo explicaba porque quería huir de allí, irnos los dos...Mas, desafortunadamente, no conseguí hacerme entender. Te acercaste y sudabas, todavía tenías ganas de fiesta. Mamá dijo que no era el momento ni la situación, suplicó que te acostases, estarías cansado. Pero tu realidad era otra. Crees que siempre puedes hacer lo que quieres. La forzaste, le agarraste las muñecas, la empujaste y la empotraste contra la pared. Como siempre, al final ella terminaba cediendo. Yo, a mi manera gritaba, decía: mamá no, no lo permitas. De repente me oyó. ¡Esta vez sí que no!-dijo para adentro-, sujetó tus manos, te propinó un buen codazo y logró escapar. Recuerdo cómo cambió tu cara en ese momento. Sorprendido, confuso, claro, porque ella jamás se había negado a nada.Me puse contento antes de tiempo.Porque tú no lo ibas a consentir. Era necesario el castigo para educarla. Cuando una mujer hace algo mal hay que enseñarla. Y lo que funciona mejor es la fuerza: puñetazo por la boca y patada por la barriga una y otra vez....Y sucedió.Mamá empezó a sangrar. Con cada golpe, yo tropezaba contra sus paredes. Agarraba su útero con mis manitas tan pequeñas todavía porque quería vivir. Salía la sangre y yo me debilitaba. Me dolía todo y me dolía también el cuerpo de mamá. Creo que sufrí alguna rotura mientras ella caía desmayada en un charco de sangre. Por ti nunca llegué a nacer. Nunca pude pronunciar la palabra mamá. Maltrataste a mi madre y me asesinaste a mí.Y ahora me dirijo a tí. Esta carta es para tí, cabrón: por ella, por la que debió ser mi madre y nunca tuvo un hijo. También por mí que sólo fui un feto a quien negaste el derecho a la vida.Pero en el fondo, ¿sabes?, algo me alegra. Mamá se fue. Muy triste, pero serenamente, sin violencia, te denunció y dejó que la justicia decidiera tu destino. Y otra cosa: nunca tuve que llevar tu nombre ni llamarte papá. Ni saber que otros hijos felices de padres humanos señalaban al mío porque en el barrio todos sabían que tú eres un maltratador. Y como todos ellos, un hombre débil. Una alimaña. Un cabrón.
Recibido por correo.
Fernando Orden Rueda 2º de Bachillerato, de Ciencias de la Salud. IES Bioclimático, de Badajoz. II Premio del II Concurso Nacional 'Carta a un maltratador', convocado por la Asociación 'Juntos contra la violencia doméstica'
El Poder
¿El amor?
¿La amistad?
¿La conciencia?
¿El deber?
¿La Verdad?
¿Una Firma?
Si bebes no trabajes.
La pregunta del periodista decía:
- ¿Puede usted negar con determinación que se beba alcohol en la mina?..
Y entonces, fijaros en el compañero que aparece en la imagen por la derecha ...
¡Maldito despertador, te odio!
Estas en el mejor momento del día y de repente todo se te torna como si te pasara por encima un camión.
¿Es un sueño?
No, es la puta realidad, en unos segundos todo cambia dando paso la felicidad al cabreo más grande.
¡Que horror!
Incompatibilidad de caracteres
Estoy harto de las sorprendentes incógnitas del mundo informático…ahora funciona, ahora no, después si…sin lógica de ningún tipo.¿A que me refiero?
Un día se cuelga el PC al encenderlo, justo el día que voy con prisas,
¡Que casualidad!
Otro día al apagarlo se vuelve inesperadamente lento o se pone en huelga indefinida.
Cuando le da la gana es veloz como un rayo, incluso gestionando fotos y videos vertiginosamente. Otro día es lenta como un desfile de caracoles reumáticos, sin saber por que; justo el día que tengo prisa.
¡Que casualidad!
¿Se calienta? ¿Tiene catarro?
Internet es un capítulo aparte, pocas veces guarda lógica la velocidad resultante.
El blog es un misterio cuando:
*El color o tipo de letra preestablecido quieres cambiarlo.
*Metes fotos o dibujos.
*Cargas un video.
*Pretendes adornarlo con un gif animado (Ahora se mueve, ahora no, ¿Por qué? Nadie lo sabe) pruebas varios y funcionan bien los que no te gustan.
¡Que casualidad!
Decididamente la informática y yo no somos compatibles.
Teoria de Yon Gueras
La velocidad del viento aumenta proporcionalmente según haya sido el precio del peinado.
La imagen es de Vagamundos




